Dulce Patria

     por Alejandra Wolff

    ( fragmento del texto, en el contexto de su ponencia en el congreso XXXIII LASA (Latin America Studies Association) 2015. 

     

 

El trabajo de Rosario Perriello trata de la puesta escena de un rostro oculto bajo el adorno blanquecino de una capucha. Hecha de una mezcla de clara huevo, gelatina y azucar, que en contacto con el aire se endurece, esta cobertura usada en los pasteles para adornar su superficie, constituye el retrato sin demanda, de un cuerpo carente de identidad.

Dulce Patria es una frase del himno nacional chileno. Así se le llama a la nación por la que se juró defender. En la obra de Perriello, la dulzura recubre la cabellera y el rostro del molde de una cabeza. Haciendo referencia a los peinados “pouf” de la corte francesa del siglo XVIII, Rosario ha figurado una capucha barroca excediendo toda lógica de resistencia. Su parodia anima el encuentro crítico con la coyuntura nacional en el marco de una discusión que se levantó durante el gobierno de Sebastián Piñera, primer gobierno de derecha tras 20 años de transición. En dicho marco, y respondiendo a la promesa de luchar contra la delicuencia y el terrorismo, el ministerio del interior promovió la estigmatización de cualquier resistencia social, prohibiendo la práctica pública de los rostros cubiertos. De ese modo se respondía a la lógica represiva que pretendía invisibilizar las demandas estudiantiles e indígenas.

 La prensa, por su parte participaba de este sesgo, exhibiendo imágenes parceladas en cuyo encuadre desfilaban sujetos encapuchados vestidos de negro. La obra de Perriello cita estas tomas invirtiendolas literal y materialmente. Tras el busto celebratorio del monumento, un fragmento extraído del texto anarquista de Piotr Kropotkin, La conquista del pan, de 1892, hecho de pan, se dispone como fondo del retrato, sosteniendo y enfatizando la relación contradictoria entre el lujo del adorno y la precariedad material con que se representa : 

En el presente, cuando centenares de miles de seres huamanos les falta pan, carbón, ropa y casa, el lujo constituye un crimen, para satisfacerlo, es necesario que el hijo del trabajador carezca de pan. En una sociedad donde nadie padezca de hambre, serán más vivas las necesidades de lo que hoy llamamos lujo.”

 Lo que Dulce patria escenifica como marco  es la propia restricción de lo cívico: silenciamiento que se decora con los engañosos proyectos de ley que administran y legalizan la violencia. 

Mani Nekoe. Santiago

Pasamontañas realizado con glaseado real. Frases de pan.