Museo Imaginario

 

“Museo Imaginario” está concebido como una paradoja, que muestra fragmentos del Museo del Louvre para reponer la monumentalidad y espectacularidad que distinguen al patrimonio del “gran arte” en un espacio urbano común.

Las pinturas cubren gran parte de los muros del local (de suelo a techo, con una altura de casi 4 metros) y reproducen el lujo ornamental de un museo emblemático, utilizando la pintura mimética para cambiar la escala y la atmósfera de una esquina de barrio santiaguina. Por tratarse de un espacio-vitrina, el proyecto pretende interrumpir la cotidianeidad urbana del lugar y convertir al transeúnte habitual en un espectador.

Las artistas respetaron las características del lugar para elaborar su proyecto: ser una esquina del barrio poniente de Santiago, un local antes utilizado para fines comerciales y su deterioro material.
 

Local 2702/ Estación de trabajo. Santiago. 2007

Óleo sobre tela adosada al muro.